Como el pescador improvisado, arrojo mi línea sin grandes pretensiones.
Como el veraneante curioso, hurgo entre la resaca de la orilla por si la marea me ha dejado algo interesante.
Como un náufrago en el ocio, arrojo una botella al mar, sin un mensaje específico.
Sólo por curiosidad. Para saber si pesco, si encuentro o si me hallan.
viernes, 11 de octubre de 2019
Musa
Me tienes
cuando tú quieres
y cuando
quieres, me dejas.
Me buscas si
te hago falta porque sino...
ni te
acuerdas.
Y voy en pos
de tu sombra como esperando
que pierdas
migajas de
tu cariño que son las que me alimentan.
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